fbpx

www.diana-santana.com

woman, girl, blonde-1149909.jpg

Fortaleciendo el suelo pélvico

Disfruta de tus relaciones sexuales y dile adiós a la incontinencia urinaria.

Hola, mujeres hermosas, hoy vengo a contarles un tema del que me ocupé el día de ayer y me dije: ¿por qué no compartirlo con ustedes, desde mi perspectiva de mujer común y corriente?

En ese sentido hoy me gustaría hablarles de la necesidad que tenemos las mujeres de fortalecer el suelo pélvico.

Debido a que tiene que ver con nuestro bienestar emocional y físico, mucho más de lo que nos imaginamos.

Porque el hecho de que los músculos de la pelvis estén lacios y debiluchos, es lo que hace que no se alcancen los orgasmos en las relaciones sexuales, afectando nuestra vida en pareja, o que no se disfruten intensamente.

Este es un tema del que no se habla mucho, pero si existe y si es una realidad hay que sacarlo a la luz, porque si es un problema hasta para los hombres por hacer trabajos pesados o por lo que sea, ahora imagínense en las mujeres, que somos quienes traemos los hijos al mundo y además también hacemos trabajos pesados de vez en cuando sin precauciones.

Bueno para ponerlas en contexto resulta que en la cavidad de la pelvis tenemos como una vasija, imagínatela así, esta está conteniendo al útero, la vejiga, el colon y otros órganos, el piso de esa vasija (ese músculo) se va debilitando con el paso de los años y como todo músculo en el cuerpo hay que ejercitarlo para fortalecerlo.

Les confieso que yo escuché de este tema por primera vez como a mis 14 años, porque alguien en la familia decía que nunca había experimentado un orgasmo, y como era enchapadita a la antigua pues nunca había hablado con nadie al respecto, ni siquiera con su doctor de cabecera.

Entonces en un libro cristiano, que le regalaron el pastor explicaba los ejercicios de Kegel, y después de mucho entrenamiento pues mi familiar dijo que SI pudo disfrutar finalmente de sus relaciones con el esposo =).

Yo me pregunto cuántos miles de mujeres están pasando por esa situación como la de mi familiar y cuántas otras han perdido el deseo y la líbido por el debilitamiento de este músculo.

Bueno para no demorarlas más, les voy a explicar un par de ejercicios, que nos van a ayudar a fortalecer esos músculos, pero antes de todo advertirles que esto se arregla con constancia, dedicación y paciencia para hacer los ejercicios.

Como muchas cosas en la vida, no es de un día para otro, pero la que persevere va a ver que ya no le salen gotas de orina cuando se ríe a carcajadas, cuando alce algo pesado y lo más importante cómo le ayudará a revivir la intimidad en pareja y a sentirse mejor.

Empezamos…

Sin importar si sacas 10 o 20 minutos diarios, si tienes un lugar para los ejercicios o si estás en la oficina trabajando, es importante que desocupes la vejiga, haciendo pipi antes de empezar y que sepas que no, no se trata de apretar las nalgas o el estómago.

El primer ejercicio de pie:

Ponte de pie con los pies un poco separados, siente tu pelvis y empieza a apretar los músculos internos, pero poquito a poquito no hay afán, imagínate un ascensor que para en cada piso, así tú retienes en etapas y continúas subiendo y apretando.

Cuando estés soltando también lo haces en etapas. Este es un ejercicio muy parecido al que decían las abuelitas: «cuando esté orinando, retenga un poquito la orina y suelte», es el mismo procedimiento.

El segundo ejercicio de pie:

Aquí ya nos olvidamos del ascensor, vas primero a apretar los músculos internos de la pelvis cuando estás exhalando el aire y al mismo tiempo metes barriga, ya no lo haces en etapas, ni con pausas, pero despacio sin afanes.

Cuando estás inhalando al respirar vas soltando los músculos, hazlo un par de veces para acostumbrarte y sincronizar tu respiración con las contracciones y ahora completamos el ejercicio tratando de dar un pasito hacia adelante y en ese momento contraes los músculos unos cinco segundos, y repites cuando des el paso con el otro pie.

El tercer ejercicio sentada:

 Si estás en tu casa puedes enrollar una toalla grande “como en los hoteles” que quede no sé de unos 18 cm de diámetro, la pones en la mitad de una silla y te sientas sobre ella con las piernas semi-abiertas.

Ahora respiras tranquila primero y empiezas a apretar los músculos de la pelvis, tratando de apretar la toalla, retienes unos cinco segundos, sueltas, relajas el músculo y repites el ejercicio.

Bueno en audio o texto es complicado explicar estos ejercicios, pero hay muchos más que se pueden hacer acostadas o en la posición del gato.

Tuve una conversación con la sexóloga Dra. Maritza Bravo, acerca de empoderamiento femenino en donde tocamos el tema del piso pélvico femenino.
 
Si tienes 30 minutos para verlo, da clic sobre el siguiente enlace: http://y2u.be/pNp2LveqMIA
 
Si te ha gustado este artículo compártelo con tus amigas.
 
Saludos
 
Diana-Santana

Abrir chat
1
Hola,
Me alegra que pases por aquí, escríbeme y dime si te interesa este tema o sólo para saludarme ;)